Archivos Mensuales: marzo 2013

Relato breve :YO

YO

Ella estaba ahí cuando desperté. Todos los días se acercaba a mi cama a las siete en punto de la mañana. Yo era una perezosa que no tenía ganas de ir al colegio. Tenía mucho sueño y muy pocas ganas de salir de debajo de las mantas.

-Venga dormilona –me dijo suavemente antes de destaparme por completo.

Yo bostecé y me restregué los ojos a modo de queja. Cuando los abrí, ahí estaba ella, mirándome con ternura y con sus largos brazos abiertos, esperándome para acogerme en ellos y llevarme al lavabo como de costumbre.

-Hoy te vas a lavar los dientes tú sola, Celia –me dijo mientras me llevaba en brazos y yo seguía bostezando.

-¿Por qué? –pregunté sin entender.

-Porque ya tienes cinco años y eres mayor –sentí que sonreía.

Yo había soñado con ser mayor mucho tiempo, pero ahora no sabía si tenía ganas, tenía mucho sueño.

Entramos al gran baño de la habitación de mis padres, mi madre puso una silla para que me subiera encima de ella, pues no llegaba a la pila. Y en cuanto me vi arriba, en las alturas, me dio vértigo; el suelo estaba muy lejos y tenía miedo de caerme.

-Yo sostengo la silla, tranquila.

Asentí con la cabeza, confiando plenamente en ella, como siempre.

En cuanto levanté la vista, comprobé lo que mamá decía; yo era mayor.

Mi reflejo me dejaba ver a una niña que no era la misma que en las fotografías del bebé que colgaban en el salón.

Fue extraño ver lo grandes que tenía los ojos, lo mucho que me había crecido el pelo, las pecas que me habían salido en la nariz, los labios rosados y estilizados…

Estaba tan asombrada con mi imagen que me quedé embobada unos segundos, tocándome las mejillas con las manos para convencerme a mí misma de que ese era mi reflejo.

Cuando por fin lo hice, sonreí a mi otra yo, y sus ojos brillaron de pura emoción; era mayor.

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